El SNV construido se introduce en muestras de células naturales para su amplificación, seguido de extracción y purificación para garantizar la integridad del ADN y su ausencia de contaminación.
Se realiza un riguroso control de calidad utilizando una variedad de técnicas, que incluyen espectrofotometría UV (concentración y pureza), electroforesis en gel (integridad), PCR digital (cuantificación absoluta) y secuenciación Sanger o NGS (verificación de secuencia).